
La Universidad Intercultural de Chiapas, invita a la exposición fotográfica
Presentó su libro el fotógrafo Luis E. Aguilar
Acompañado de Jenifer Haza Gutiérrez y Patricia Figueroa de Melel Xojobal, y de Michael Chamberlin, investigador con amplia trayectoria en el estudio de los derechos humanos, el fotógrafo dio cuenta de algunas de las anécdotas y experiencias vividas a lo largo de sus viajes, habló sobre la convivencia con los migrantes, muchos de ellos menores de edad; de igual manera abordó la dualidad de entre quienes apoyan a los viajeros dándoles refugio y alimento, contrario a lo que sucede con las autoridades y grupos delictivos que durante el trayecto fueron encontrando.
“Para mi fue ver el espíritu humano, en su parte mas luminosa, donde esta la esperanza, los sueños, la solidaridad, las ganas, el apoyo entre personas, pero también el lado obscuro donde salen los instintos mas bajos, donde se roba al más pobre, donde hay violaciones, asesinatos…”, señaló Luis E. Aguilar, en torno a la relación entablada con los protagonistas del libro; “día a día nos trataron como a uno más”, mencionó.
Desde días previos, los habitantes de mencionada población inician los preparativos para celebrar en grande a la virgen patrona del pueblo y disfrutar de la feria que año a con año convoca a miles de personas que llegan de sitios como Villa Las Rosas, Venustiano Carranza, Pujiltic, Comitán, San Cristóbal de Las Casas, Chiapa de Corzo, Tuxtla Gutiérrez, e incluso de la vecina República de Guatemala, ya sea en peregrinación, o por cuenta propia, para encomendarse a la advocación de la Virgen María, reconocida como tutora de diversas ciudades del Nuevo Mundo.
ARTE DE MUJERES EN TORNO A PROBLEMATICAS FEMENINAS.
La exposición en San Cristóbal, reúne obras de: Martha Trillo, Laura Ledezma, Teresa Solano, Rocío Pérez, Talia Santuis, Zenaida Abazal, Andrea Peláez Zarate, Rosa María Vargas, Ana María Iturbe, Silvia Tinoco, Karina Rodríguez, Patricia Quijano, Lisandra Aparicio, Elvia Martínez, Rocío Hidalgo , Lucero Robles, Frederique Drilhon y Ana María Iturbe, mujeres artistas visuales que asumen y comparten una actitud crítica frente a la realidad social expresada en fotografías, diseños, afiches y reproducciones de piezas pictóricas donde los elementos y el simbolismo remite al espectador a la mujer como eje central del trabajo presentado.
Se presentó la Compañía de Danza Oyohualli.
Bajo la dirección de Alejandra Castañeda Sánchez, el grupo tocó tierras joveleñas gracias a las gestiones realizadas con el apoyo de las instancias municipales de cultura y principalmente de los esfuerzos de los integrantes del “Ballet Folklórico Chiapán”, quienes mantienen un intercambio cultural con referido grupo.
Oyohualli, que toma su nombre del vocablo que en lengua Nahuatl hace referencia al caracol marino, símbolo de Quetzalcoatl, presentó un repertorio conformado por piezas representativas de la entidad hidalguense, entre ellas las danzas de los pajaritos, inditas, Xochitines, de los tres colores, La petenera, La rosa y el fandanguito, más algunas otras que muestran el colorido de la región Huasteca con sus huapangos y sones de la sierra, para posteriormente hacer una muestra de las diferentes indumentarias usadas en las distintas de regiones de Hidalgo.
“La danza es una de las manifestaciones artísticas en donde se guardan las esencias de nuestras raíces, es de vital importancia que la practiquemos para no desvalorarla”, fue uno de los mensajes del grupo que externó su emoción por encontrarse de nueva cuenta en el estado de Chiapas, una de las 28 entidades en las que ha compartido su arte que les ha permitido trascender nuestras fronteras.
Finalmente, la compañía de danza interpretó las piezas coreográficas: El pregonero, Aires regionales y El pavito del estado de Campeche, para cerrar su presentación con un viaje hasta el norteño estado de Sonora mediante sus bailes que les fue reconocido con una larga ovación de los asistentes, muchos de ellos integrantes de los grupos locales existentes en la colonial ciudad.
“Este cuerpo es mío, no se toca, no se viola, no se mata” Como parte de la presencia de “1000 Mujeres de Paz en el Mundo”, se realiza en San Cristóbal de Las Casas, la exposición “Este cuerpo es mío, no se toca, no se viola, no se mata”, que recoge la perspectiva de diferentes artistas provenientes de diferentes latitudes en torno a la eliminación de la violencia hacia las mujeres.
Ilustraciones de Mia Eve Rollow, Jaqueline Anastov, Nancy C. Davila, Pablo Salmeron, Melaine Cervantes, Rafaél Penroz, Margarita Arrocha, Pilar Ortloff, Keith Whyte, Karlo, Mona Caron y Carlos Lizama, junto a fotografías de Efraín Asencio y diseños de Rina Pellizzari, conforman la colección de 27 afiches que retratan bajo la premisa “Este cuerpo es mío, no se toca, no se viola, no se mata”, diferentes perspectivas de abordar el problema que se ve agudizado por el contexto político, social y económico.
“La mejor diplomacia es la cultura”.
Reunidos en el espacio del Centro de Difusión Universitaria Intercultural perteneciente a la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), autoridades municipales, amigos del artista y público interesado en las propuesta pictórica se dieron cita para atestiguar la apertura de la exposición mediante la cual se homenajea el trabajo de los pintores José Ángel Robles, Jesús Ramos, José Faz y Gerardo Ramos quienes se han distinguido por su trabajo en la obra plástica.
“El sentido de recuperar las palabras El graffitti de la oración hace referencia a dos ideas detrás del trabajo: las primeras expresiones humanas, como las de las cavernas, y lo que de alguna manera se esta repitiendo en el mundo moderno en las urbes, por medio de texturas y colores, para mi, independiente del juicio social que se haga, es una expresión humana y una necesidad expresiva”, señaló en entrevista Tomás Calvillo sobre el trabajo que hoy presenta en tierras joveleñas y que anteriormente se exhibió en san Luis Potosí, Villa Hermosa y Chiapa de Corzo.
“Oración es una expresión mayor que tiene doble sentido, permite ordenar palabras pero también en el sentido espiritual, es tal vez lo más conocido para hablar de lo finito y de lo infinito”, “y lo que hago es conectar algo que puede ser muy instintivo y hasta inconsciente como la expresión de lo infinito, porque son huellas del transito del ser humano”, refirió en torno a su obra nutrida de texturas, colores y pinceladas que en títulos como Ciudad San Luis, Tareas humanas, Alma, Fiesta del Golfo, entre otras, permiten apreciar los alcances comunicativos del oleo sobre tela en la técnica “naif abstracto”.

“La pintura es el arte del silencio”, mencionó el diplomático en relación a su trabajo, “yo me inclino por el arte no figurativo, me gustan las manchas, las texturas y las sensaciones que te dan”, y comparó su trabajo con piezas que cada uno a través de la capacidad de apreciación podemos hallar en las calles y paredes, “es como descubrir que la estética está en cada rincón”, agregó.
Finalmente sobre su labor diplomática y el ejercicio de las artes expresó su intención de rescatar las raíces culturales que unen a México y Filipinas, por lo que ya se realizan esfuerzos por vincular de nueva cuenta a estos países que en épocas pasadas fueron uno mismo, e informó que contemplan la realización del “Día del Galeón” a celebrarse el ocho de octubre, por la importancia de antaño en los viajes marítimos entre Acapulco y Manila. “La mejor diplomacia es la cultura”, puntualizó.